viernes, 9 de septiembre de 2011

LAS FLATULENCIAS DE LOS DIOSES.

[artículo redactado para Markka Registrada en marzo de 2011 a propósito del entuerto legal y ético que enfrentaba -y enfrenta todavía- una conocida multinacional de bebidas. por esas cosas que tiene el fútbol, recién fue publicado en la edición 65 (agosto) de la referida revista. ¿????]

La leyenda da cuenta de unos dioses del sur de África que decidieron atravesar los océanos y las cordilleras en busca de lúpulos nobles y cebada seleccionada. En su periplo fueron dejando parentela en latitudes lejanas y próximas, frías y tropicales, áridas y boscosas, burguesas y populares, y también en la latitud 0º 0’ 0’’. Es precisamente allí donde ocurre un episodio que comentaré en otro artículo, ya que en éste trataremos sobre la construcción de marcas con Responsabilidad Social.

Tradicionalmente la construcción de una marca ha tenido tres frentes de trabajo: el producto per se, la imagen del producto y la proximidad del mismo a sus consumidores y consumidoras. Bajo estos tres paraguas opera todo lo demás. Así, por ejemplo, la calidad, los costos y el precio de venta influyen en producto. La distribución y la comunicación aportan a la proximidad, y la publicidad en c

onjunto con el diseño gráfico son afluentes de la imagen. Podríamos seguir, pero dado que estoy escribiendo en una revista especializada esto será suficiente para ambientar lo que viene después.

El párrafo anterior empieza diciendo “tradicionalmente” porque ahora la construcción de marcas –branding, para noveler@s- deberá incluir dentro de sus protocolos a la Responsabilidad Social (RS), con lo que el nivel de complejidad de la tarea aumentará considerablemente. La Responsabilidad Social (RS) tiene, a su vez, sus propios ejes: gestión, empleados, proveedores, clientes, comunidad, naturaleza y estado. La construcción de marcas con criterios socialmente responsables deberá considerar la óptima preservación de los siete ejes o campos antes señalados. No debería, por ejemplo, construirse una marca sobre las cenizas de un atropello a la naturaleza o de cohecho a autoridades judiciales. Dicho de otra manera: una empresa contaminante o cohechadora, por muy exitosa que sea en ventas y por muy querida que sea por la ciudadanía, no es socialmente responsable. Punto.

La RS no tiene el carácter mandatorio de una ley, lo que permite que en la actualidad algun@s gerent@s miren para otro lado cuando se habla del tema. Sin embargo de a poco van llegando regulaciones que, por más que sean parciales y algunas algo ingenuas, sirven para ir sembrando conciencia. Del otro lado, en la esquina de los y las consumidor@s, el fruto está madurando lentamente: no tenemos aún en Ecuador un mercado sensible y exigente que discrimine entre una empresa socialmente responsable y una que no lo es, pero pronto lo habrá. Por ahora, aunque no por mucho tiempo, el tema de la RS parece estar solo a voluntad y cálculo de los y las empresari@s. Es aquí cuando aplica la sentencia de Valdano, ex campeón del mundo de fútbol y escritor: “ganar quieren todos, pero solo los mediocres no aspiran a la belleza”. Convengamos en cambiar belleza por Responsabilidad Social. Seguimos.

Es muy complejo para un o una Gerent@ de Marca desarrollar su trabajo en el marco de la RS por una razón tan sencilla como contundente: los conceptos tradicionales de la construcción de marcas dependen de él o ella, pero la RS está en manos de la alta directiva de la organización. Bien lo acota Anna Carballo, del Observatorio de Economía Solidaria (www.oesolidaria.org): “si queremos que las organizaciones sean responsables tenemos que llegar a las personas, debemos conseguir que quienes tomen las decisiones sean responsables”. Construir marcas socialmente responsables requiere, por tanto, de Gerent@s de Marca con gran capacidad de gestión hacia dentro de las empresas; allá tienen que llevar su mensaje a García y persuadir, exigir, demostrar que en medio del fango hediondo de un sistema capitalista desgastado, corrupto y egoísta pueden surgir empresas que, sin perder su norte económico, postulen también por una conducta cuidadosa, inclusiva y transparente con su entorno.

El antiguo Gerente de Marca seguirá pensando en las campañas publicitarias y en las donaciones con cámaras de televisión y rueda de prensa incluidas. Pobre de él. El futuro no le ha guardado espacio a sus prácticas ni a su marca ni a la empresa en que labora. Conforme transcurra el tiempo la imagen de una marca cada vez se ligará más con la identidad de la misma y de la empresa que la ampara. La imagen es externa, la identidad es la esencia. En palabras de Juan Cardona, del Foro de Reputación Corporativa (www.reputacioncorporativa.org): “la imagen que ofrezcas debe estar basada en la realidad de las acciones que realices.” Nada más preciso para describir el futuro inmediato en el que no será importante qué haga la empresa con sus réditos sino cómo los consiguió, a quién cohechó, sobre las cabezas, corazones y bolsillos de quién transitó para lograr sus 30 monedas de traición a la ciudadanía y al estado que le permitió existir. O, por el contrario, qué campos cuidó y a quienes ayudó a desarrollar incluyéndolos en su camino al progreso.

El Marketing, disciplina bajo la cual se realiza la construcción de marcas, se enfrenta entonces a un ineludible gozne histórico: a sus postulados tradicionales de satisfacción del cliente tendrá que añadirle un acápite que en alguna parte incluya a la RS, caso contrario pasará a ser un área generadora de ingresos riesgosos, cuestionables y de cortísimo plazo.

El artículo debiera haber terminado, pero me quedan disponibles todavía algo así como 200 palabras, así que retomaré la leyenda del primer párrafo: en la latitud ecuatorial los dioses aprendieron a jugar fútbol, hicieron publicidad, ganaron premios, pusieron a beber a los nativos una agüita amarilla que no era cálida ni tibia, vendieron mucho y se convirtieron en dioses del mercado. Un día, un soleado día, los dioses enfermaron. Algo dentro de sí no andaba bien y tenían gases nauseabundos. La flatulencia de los dioses se cura con una dosis de vitamina RS, dijeron los médicos. Pero los dioses eligieron otro remedio y fueron a comprarlo a la medianoche. Era una pócima de origen abyecto que gustosos pagaron con cheque. Con un cheque de seis cifras. Y larín, lara.

miércoles, 13 de abril de 2011

DONACIÓN A LAN.

por motivos de muy lógica congruencia no acostumbro donar dinero ni regalar mi tiempo a empresas privadas con alta capacidad de pago. pero hoy haré una excepción: voy a donarle un curso express de servicio al cliente nivel cero (o sea equivalente a preuniversitario) a lan, la millonaria compañía aérea chilena.

el curso express tiene como objetivo -así empiezan todos los cursos- facultar a los y las lector@s sobre los fundamentos del servicio al cliente a fin que puedan utilizarlos en situaciones de quiebre del servicio.

el curso está dirigido a la supervisora de lan en el aeropuerto de quito, en el turno correspondiente a las 20h00 del día viernes 25 de marzo de 2011, y a las demás personas de la compañía que tengan contacto con client@s.

la metodología principal del curso será el caso. para ello iremos hilando el curso de la materia con un caso de estudio titulado "la supervisora amenazante".

tema 1: los elementos del servicio al cliente.

los elementos del servicio al cliente son 5: atención, tiempo de respuesta, entrega-recepción de la solución, seguimiento y recuperación del servicio.

la atención se refiere a la amabilidad con que una persona trata a otra. se tangibiliza a través de sonrisas, formas amables, saludos utilizando el nombre o apellido, lenguaje no verbal, etc.

el tiempo de respuesta expresa cuán extenso es el lapso que debe esperar una persona para recibir la solución a su requerimiento de servicio. podríamos hablar del tiempo percibido y del tiempo real, pero este es un curso express nivel cero, por lo que dejaremos eso para otra oportunidad.

la entrega-recepción de la solución es propiamente la prestación del servicio per se: la dación de un crédito, la puesta sobre la mesa del plato de comida solicitado, la transportación aérea, etc. este elemento se lo evalúa en función de qué tan parecido es lo que se recibe versus lo que se solicitó.

el seguimiento es el elemento que opera luego de la entrega-recepción de la solución y que le permite a quien presta el servicio verificar que éste haya sido satisfactorio.

finalmente, la recuperación del servicio es la respuesta que da una persona y una empresa frente a una insatisfacción manifiesta (quiebre del servicio) de un o una client@. dado que este curso versa sobre la aplicación de los fundamentos en casos de quiebres de servicio, los siguientes temas lo tratarán más a fondo.

tema 2: las claves de la recuperación del servicio.

cuándo considerar las claves de la recuperación del servicio: las claves deben considerarse cuando la empresa se enfrenta a una situación de quiebre de servicio. ésta se manifiesta cuando uno o más client@s expresan de forma manifiesta su insatisfacción o cuando un(a) emplead@ de la empresa se percata que no se está cumpliendo con lo originalmente ofrecido.

cuáles son las claves de la recuperación del servicio: las claves son 5:

a. presentación, saludo y disculpas iniciales: el o la prestador(a) de servicio debe identificarse, saludar de forma breve y amable, y ofrecer sus disculpas iniciales por el mal momento que ya se ha producido. estas disculpas deben ser breves y generales. pueden usarse expresiones como "lamento mucho el mal momento que veo que usted está pasando..."

b. escuchar, preguntar y volver a escuchar: el o la prestador(a) de servicio debe permitir al client@ insatisfech@ expresarse plenamente, debe escuchar con atención la queja, preguntar para asegurar precisión en la comprensión, anotar los aspectos más relevantes si fuere necesario y expresar lo comprendido a fin de garantizarle al client@ que su queja ha sido escuchada y entendida plenamente. un efecto colateral de la escucha atenta es que el o la client@ se desahogue y se empiece a aliviar.

c. disculpas enfáticas y enfocadas: ahora, una vez comprendida la magnitud y características del problema, el o la prestadora de servicio debe ofrecer disculpas específicas sobre lo que constituye el error cometido y las molestias causadas. pueden usarse expresiones como "en nombre de la compañía y en el mío propio, le pido nos disculpe por haberle causado tal atraso y las consecuencias del mismo..."

d. oferta de solución o de recuperación del servicio: en caso que sea posible generar alguna solución, el o la prestadora de servicio deberá idear la forma de hacerlo, explicar lo que se va a realizar y asegurarse de haber sido comprendid@. en caso que no sea posible solución alguna, deberá idear la forma de compensar las molestias causadas.

e. aseguramiento de la recuperación: una vez ejecutada la solución o entregada la compensación, el o la prestadora de servicio deberá volver a contactar al client@ para asegurarse que el mal momento ha sido superado o mitigado.

tema 3: la tangibilización.

dado que el servicio y su prestación son un intangible, es imperioso que se utilicen todos los recursos posibles para lograr la tangibilización óptima. entre los recursos generalmente disponibles encontramos: contacto visual, lenguaje no verbal, tono de voz, material gráfico, lugar de atención, etc.

tema 4: análisis del caso "la supervisora amenazante".

una compañía aérea sufre el atraso de un vuelo por causas de mal tiempo. dado que es un evento de la naturaleza, la aerolínea se escuda en aquello para no hacer mayor cosa por sus pasajeros. semanas después, la misma compañía (a quien vamos a ponerle el nombre ficticio de NAL) registra un desperfecto en una de sus aeronaves, lo que le ocasiona una catarata de atrasos en vuelos durante todo el día.

la jefa de servicio al cliente y otr@s funcionari@s tienen acceso a las direcciones e.mail y a los números telefónicos de sus pasajer@s y por esos medios pueden informarles del atraso para que ell@s puedan reprogramar sus actividades, PERO NO LO HACEN. cada pasajer@ se entera de la situación al llegar al aeropuerto.

cierto pasajero (a quien llamaremos john), al llegar al aeropuerto con su e.ticket obtenido mediante un proceso de web check in, es informado por un ejecutivo de NAL que su vuelo tiene un atraso de DOS HORAS. john es informado también que, a pesar de haber hecho web check in, deberá hacer fila como si no tuviera ticket. el ejecutivo no le informa nada más. solo cuando john preguntó por si había alguna cortesía de parte de NAL le dijeron que le darían un voucher de alimentación.

la fila de 5 personas duró casi 30 minutos hasta que john pudo ser atendido. la señorita del counter NO se disculpó, solo informó lo mismo que john ya sabía: 2 horas de atraso. y otra vez el mismo fenómeno del voucher de comida: si john no lo pide, la ejecutiva del counter ni se lo menciona. entonces john pide que se acerque la supervisora, a quien llamaremos natalie.

natalie se tardó en llegar aproximadamente 10 minutos, tiempo durante el cual john permaneció de pie junto al counter SIN RECIBIR TODAVÍA su voucher de comida.

al llegar natalie, se le arremolinaron y le empezaron a hablar 5 pasajer@s insatisfechos, entre ellos john. natalie se presentó con frialdad SIN DAR SU NOMBRE, y de inmediato empezó a hablar sin haber escuchado a plenitud a los y las pasajer@s. NUNCA TOMÓ NOTA, nunca conoció los nombres de los y las pasajer@s ni l@s invitó a dialogar en un lugar menos incómodo que al pie del counter de atención al público, lo que provocó que otr@s pasajeros expresaran a viva voz también su incomodidad.

pronto sucedió lo que sucede en estos casos: natalie perdió el control de la situación y l@s 5 pasajer@s y ella hablaban simultáneamente, y los tonos de voz empezaron a subir. las palabras de natalie no aportaron a generar calma, solo repetía que no podía hacer nada y que no podía dar ninguna otra compensación que no sea un plato de comida a través del voucher de alimentación.

cuando la paciencia de natalie se colmó, se dirigió a john -que era el más enfático de l@s pasajer@s- y lo amenazó de forma furibunda de manera que tod@s a su alrededor lo escucharan: "si usted me sigue reclamando, puedo prohibir su embarque". john se quedó atónito por la pobreza de la atención y el pésimo manejo hasta de las emociones de parte de natalie. luego le dijo "hágalo si quiere, pero yo tengo un e. ticket y estoy chequeado por la web y en el counter". no obstante aquello, natalie entró en el counter, pidió un computador, digitó con fuerza sobre el teclado y rompió unos tickets. luego de aquello se fue sin dar más explicaciones.

john fue finalmente embarcado por la gestión de otro supervisor que, avergonzado por la actitud de natalie, deshizo la orden de su compañera y volvió a poner al pasajero en lista. john redactó una queja en la página web de la compañía e informó a una de sus ejecutivas al respecto, pero 20 días después no ha obtenido respuesta alguna.

preguntas para análisis.

a. ¿qué cree usted que le faltó a l@s funcionari@s de NAL para advertir con anticipación a los y las pasajer@s del atraso de los vuelos? relacione su respuesta con los términos "empowerment" y "proactividad".

b. ¿qué piensa usted de que dos ejecutiv@s de NAL no hayan ofrecido el voucher de alimentación de forma espontánea?

c. ¿era esta una situación de quiebre de servicio? ¿por qué?

d. ¿cuál o cuáles claves de la recuperación del servicio fallaron en la gestión de natalie?

e. ¿cómo debió presentarse y saludar? ¿qué debió hacer después?

f. ¿qué opciones tenía si no podía compensar con nada más que con vouchers de comida? ¿qué podía decirles a l@s pasajer@s?

g. evalúe del 1 al 10 la gestión de natalie. justifique su respuesta.

h. que piensa usted de la siguiente situación: cuando un pasajero cambia su reserva, éste debe pagar una penalización, ¿qué penalización puede pagar una aerolínea cuando por desperfecto de una aeronave (es decir por una causa que atañe a su responsabilidad) sufre un atraso de DOS HORAS? ¿es suficiente con un voucher de comida equivalente a $5 o $10?

i. ¿cree usted que natalie aprobaría este curso express nivel cero de servicio al cliente?

hasta aquí llega mi donación a lan. la resolución y análisis de las preguntas, y otras contribuciones teórico-prácticas exceden mi generosidad para con una compañía que durante 20 días ha ignorado por completo a un pasajero que fue ofendido y abochornado por una de sus supervisoras.

en próximos días, me presentaré personalmente para hacerle entrega del texto que ustedes ahora han leído al funcionario o funcionaria responsable máximo de servicio al cliente en lan. los y las tendré al tanto del resultado.

domingo, 16 de enero de 2011

VELOCIDAD CONDUCE AL PODER.


comparto con ustedes un artículo que diario expreso me solicitó para el suplemento "¿qué nos trae el 2011?" publicado el pasado domingo 09 de enero. el suplemento reunió 25 opiniones calificadas sobre igual número de temas y sus proyecciones para el año en curso. una de las 25 opiniones -inmerecidamente- es la mía y versa sobre patrones de comportamiento y consumo del mercado ecuatoriano urbano. destaco el crecimiento de las redes sociales, la expansión del supermercadismo y la progresiva mayor capacidad de compra de la población. a continuación el texto original.

CONSUMO.

La primera década del siglo nos deja un paquete de tendencias en vías de consolidación cuya mayor complejidad estará dada por los diferentes ritmos de desarrollo de cada una de ellas y por el tiempo de reacción requerido por las empresas para enfrentarlas. De “información conduce al poder” podríamos mutar a “velocidad conduce al poder”.

Desde el poder, dicen algunos gremios empresariales, se desestimula la inversión privada. Sus razones tendrán, pero con la copa medio llena veremos que el sueldo básico unificado crecerá en 10% a partir de enero de 2011 y que el desempleo (9.1% en 2009) lo tendremos en alrededor de 7.0%. Otros elementos coadyuvantes son la inflación controlada en menos del 4.0% y la política de bonos (solidario, de vivienda) que le permite a buena parte del 23% de quienes viven debajo de la línea de la pobreza integrarse al mercado de consumo de bienes a los que antes no accedían. La visión macro del mercado se complementa con la enorme inversión pública en los proyectos Coca Codo Sinclair y Refinería del Pacífico. Entre los dos generarán miles de puestos de trabajo y miles de adquisiciones de bienes y servicios que significarán dinero en manos de consumidores y consumidoras dispuestas y necesitadas de comprar productos en mercados, tiendas y autoservicios.

Precisamente algunos autoservicios, de forma muy sagaz, están multiplicando el número de supermercados de formato pequeño en zonas suburbanas y ciudades menores del país, otrora frecuentes compradoras de tiendas y mercados. La cultura del supermercadismo –con todos sus bemoles sociales, que no son pocos- se nos seguirá metiendo por rendijas y celosías. Con los malls, sus primos mayores, sucede lo mismo, por ello se cuentan en decenas los que se han construido o ampliado en los últimos doce meses, y la tendencia seguirá en 2011. Es un hecho: la mejor y mayor oferta se va a concentrar en espacios cerrados, y éstos van a seguir acercándose a su casa.

Su casa, por su parte, se hará cada vez más divertida: más canales de televisión por cable; súmele a esto las versiones HD y 3D, el internet banda ancha y la oferta

de comida a domicilio y ya no sabemos si es una casa o un club social. Además siguen ganando espacio los smartphones (Blackberry y Ipod) que reúnen decenas de funciones y también sirven para llamar por teléfono. Es el mundo del entertainment para el cual todo es un escenario de comedias ligeras: sirven para distraer y divertir con ingentes dosis de dopamina social. Esta es, quizás, una de las tendencias de más rápido y sigiloso desarrollo.

Poco sigiloso es, en cambio, el crecimiento de las redes sociales, donde millones de usuari@s se expresan a diario dejando su impronta fotográfica, textual, gestual incluso. El terremoto de Chile y el 30-S empezaron a revelar el poder de comunicación e influencia que pueden llegar a tener en una ciudadanía (o un mercado) que demanda ser escuchada por alguien más que un call center, mientras en la otra orilla las empresas intentan (e inventan) ligar emocionalmente a marcas y client@s. Redes sociales será la tendencia que mayor desarrollo llegue a tener durante 2011 si nuestras empresas se deciden a usarla proactiva y responsablemente.

Responsables también deberán ser las empresas al tenor de la norma ISO 26000 sobre Responsabilidad Social. El concepto no manda distribuir utilidades bondadosamente regalando centavitos, sino a obtenerlas con responsabilidad y legitimidad. El año que empieza abrirá numerosos foros y originará primeros pasos hacia conductas empresariales socialmente responsables, pero ¿valorará el mercado prácticas, por ejemplo, de preservación ambiental? ¿Debe la empresa esperar a que sean valoradas para empezar a practicarlas o debe hacer una labor tutorial con su clientela?

Tenemos, como país y como mercado, un 2011 con tendencias muy bien perfiladas tanto de oferta como de consumo. Es un año para que las empresas aprovechen ciertos visos de estabilidad económica y política (aunque pueda haber referéndum revocatorio) y se aproximen tanto como sea posible al mercado de consumidores y consumidoras que están recibiendo un creciente influjo de nuevos modelos de oferta, nuevos estilos de vida y nuevos mecanismos de comunicación.

Yo tengo clientes fieles –me dijo un empresario hace poco. Rebuc sic stantibus (mientras las cosas sigan así) –lo complementé. Y las cosas (algunas, ¿cuáles?) han cambiado ya desde que yo escribía estas líneas hasta este momento en que usted las lee.

Velocidad conduce al poder.

jueves, 23 de diciembre de 2010

LA OTRA HISTORIA DEL GRINCH.

en 1957 theodore seuss geisel (dr. seuss) publicó en estados unidos el cuento infantil titulado "cómo el grinch robó la navidad", en el que un duende que odia la navidad y todo lo que ella trae consigo, sucumbe ante los presuntos encantos de la época.
desde mi humilde teclado he intentado reivindicar al grinch porque no creo en el final rosa de dr. seuss en el que el duende descubre que -a pesar de no tener regalos ni símbolo alguno de la navidad- los habitantes de whoville celebran con alegría la festividad. ¡paja! yo creo que el final debió ser otro y por eso ahora lo propongo.
el texto es de traducción libre sobre el original en inglés de seuss y no pretende, ni remotamente, la belleza artística sino solamente la reivindicación del grinch frente a un final más real. disfrútenlo.

Los Quechucha vivían muy felices

en su tan amada Quechulandia,

la gris ciudad de las bellas palmeras

en la que todos gustaban y gastaban

en lujos, vanidades y brillos

de Navidad, blanca Navidad.

Mirando al norte de Quechulandia

se observan dos cerros y unas lomas

y en lo alto de de una de ellas

en plena calle Melancolía

vivía el Grinch, sí el famoso Grinch,

el duende que odiaba la Navidad.

Muchas personas en Quechulandia

preguntaban con singular frecuencia

¿por qué el Grinch la odia tanto

si es la Navidad tan linda y tan blanca?

Si son los villancicos tan hermosos,

¿por qué el Grinch tampoco los soporta?

Y aunque nadie sabe a ciencia cierta,

algunos dicen creer que su cabeza

le funciona un poco mal,

otros creen que es culpa de sus zapatos

y hay quien dice que su corazón es

dos tallas más pequeñas de lo normal.

No preguntes mucho del porqué

el Grinch odia tanto la Navidad,

lo cierto es que la historia continúa

en que la noche del 24

mientras los Quechucha se alegraban

el Grinch los miraba enfurecido.

“Están encendiendo las caras luces

del árbol de Navidad del Mall

y de los árboles de sus casas,

que adornan con estrellas de colores,

casitas, ovejas y reyes magos”

-gruñía el Grinch en lo alto de la loma.

“Ahora envuelven regalos.

Adornan el nacimiento.

Adoban el pavo.

Y les niegan permisos

a empleadas del hogar”.

-terminó diciendo el Grinch.

Fue entonces que empezó a cavilar

el noble Grinch su plan justiciero

para evitar que la blanca Navidad

llegue a joder a la gris Quechulandia

y a llenarla con sus molestos ruidos

y sus risas y abrazos de oropel.

Para el plan fue necesario

actuar pronto y preciso,

para que al despertar,

los niños y las niñas

no encuentren regalos,

ni dulces, ni juguetes.

De hacerlo el Grinch tendría seguro

un amanecer sin el molesto ruido

de todos los juguetes todos,

y de todos los niños todos,

y sin las cajas vacías en las calles

vacías como el alma de Quechulandia.

Entonces el Grinch tuvo

la idea que tanto quiso,

la que debió tener antes

y que lo hubiera librado

de años de bullicio

y otros más de mentiras.

"Ya sé qué hacer!"-dijo

el Grinch emocionado.

Y cosió dos alfombras calurosas

de rojo y blanco para él mismo usarlas

con cinturón negro y parecerse

al obeso y prostático Noel.

Haciéndole falta un reno/

llamó pronto al buen Sammy/

que plácido dormía/

sin saber que nariz roja/

y Rodolfo por nombre/

tendría esa noche./

Sacó Grinch su vieja bicicleta/

para hacerla pasar por trineo,/

la amarró al buen Sammy y la cargó/

con sacos grandes y resistentes

para llevar a cabo el dulce plan

de evitar que llegue la Navidad.

Al llegar a la gris Quechulandia

el Grinch advirtió que el pueblo todo

dormía profundamente en sus casas.

Fue así que aprovechó sagazmente

para entrar sigiloso en sus hogares

y llevárseles la Navidad.

No pregunten cómo fue que hizo/

el gran Grinch en Reflequechulandia/

la aldea de pasando el ancho río/

donde las casas tienen altos muros/

y fieros guardianes malpagados/

resguardando el sueño de sus jefes./

Lo cierto es que el justificiero Grinch/

ingresó una por una a las viviendas/

y uno por uno él fue tomando/

los regalos, los pavos, los árboles,/

nacimientos, luces y rellenos,/

pan de pascua, whisky y los Noeles./

Una niña insomne logró verlo,

pero al Grinch pronto lo confundió

con un ladrón de esos que sus padres

le han insistido que debe odiar tanto

como amar debe al gordo prostático

y al bigotón de guayabera blanca.

Una vez hubo logrado lo que quiso

emprendió el Grinch la dura vuelta a casa

cargado de mercancía tan variada

que alcanzaría para alimentar

a cuarenta veces más el número

que en el mundo había de Quechuchas.

A la mañana del 25

el Grinch se levantó aún exhausto,

pero satisfecho de haber librado

a Quechulandia de la Navidad.

Esperaba ver a la distancia

muchos rostros tristes y en silencio.

Grande fue su sorpresa

que cuando iba a lanzar

los regalos al abismo

un sonido escuchó

eran risas por doquier:

¡llegó la Navidad!

Con gran sorpresa observaba el Grinch

para saber qué había ocurrido

y descubrió que en la gris Quechulandia

dos decisiones habían tomado,

decisiones rápidas y efectivas

para poder enfrentar el mal rato.

La decisión primera había sido

amurallar toda Quechulandia,

pedir visa a todos los foráneos,

contratar muchos más policías

y más guardias de esos malpagados

para combatir la delincuencia

que había robado los juguetes

y los regalos y también los pavos

y los árboles y los Noeles

y el whisky importado.

Sospechosos eran los mismos guardias

y las empleadas del hogar sin permiso.

La decisión segunda fue incluso

más dañina que la primera de ellas:

corrieron a comprar otros juguetes,

otros árboles y whiskys mejores

para secar lágrimas y tristezas

de los Quechuchas de Quechulandia.

Los pagos fueron en diferido

para eso las tarjetas de crédito

con prontitud fueron emitidas,

así entonces los Quechuchas podrían

comprar y recomprar sus vanidades

y sus vacías sonrisas de oropel.

Entonces el Grinch reflexionó

sobre lo equivocado de su plan:

la Navidad habita en los corazones

hinchados de deseos banales

que hinchados palpitan presurosos

en los hinchados pechos de los Quechuchas.

De esta forma el Grinch se convenció

que no sería posible erradicar

la Navidad porque ésta se escribe

con las mismas letras que vanidad,

y también porque los y las Quechuchas

por algo es que se llaman así.

Les devolvió de inmediato el Grinch

lo que en la noche había tomado,

pero ni cuenta se dieron los Quechuchas.

Al final, el Grinch con mucha pena

preparó en Melancolía un asado

que pinchó y compartió con el buen Sammy.

Feliz día, Sammy –le dijo al can.

Para nosotros todos los días son Navidad.